Dirección moral para los institutores.

Quieres ser institutor, Fabio. Alabo, pues, este pensamiento, que puede ocurrir á la imaginación de muchos jóvenes, pero que no puede albergarse debidamente sino en un corazón honrado. Sin embargo, te obligo á no desistir de la empresa. Pero antes de realizarla, reflexiona atentamente y responde á e...

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Wedi'i Gadw mewn:
Manylion Llyfryddiaeth
Prif Awdur: Barrau, TH. H. (author)
Fformat: book
Iaith:esp
Cyhoeddwyd: 1899
Pynciau:
Mynediad Ar-lein:http://repositorio.casadelacultura.gob.ec/handle/34000/9342
Tagiau: Ychwanegu Tag
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Crynodeb:Quieres ser institutor, Fabio. Alabo, pues, este pensamiento, que puede ocurrir á la imaginación de muchos jóvenes, pero que no puede albergarse debidamente sino en un corazón honrado. Sin embargo, te obligo á no desistir de la empresa. Pero antes de realizarla, reflexiona atentamente y responde á estas primeras cuestiones que te dirijo. ¿Has examinado seriamente lo que es la profesión á que quieres dedicarte? Sabes cuáles son sus dificultades, sus obligaciones, sus peligros? Tienes acaso una idea justa de los sacrificios que ella impone? En una palabra, la conoces?. Si te conviertes en trabajador, artesano ó soldado y no tienes las cualidades necesarias para tu oficio, será sin duda una gran desgracia, pero serás tú y tu familia los únicos que la sufrirán. Por otra parte, el obrero negligente, el artesano inhábil, el soldado indisciplinado, reciben ó de las circunstancias ó de los hombres, rudas y frecuentes lecciones que contribuyen poderosamente para corregirles; ó si no se corrigen, las desgracias que infaliblemente soportan, son para los demás úna enseñanza bien útil. Así, sus faltas no perjudican sino á ellos mismos, y la enseñanza que de estas mismas faltas resulta aprovecha á todo el mundo.