Evaluación in vitro de la capacidad neutralizante de anticuerpos IgY anti-Hantavirus extraídos de gallinas inmunizadas

El hantavirus es una enfermedad zoonótica con un impacto significativo en la salud pública, con más de 200.000 casos reportados anualmente. Su genoma consiste en ARN monocatenario de polaridad negativa trisegmentado. La morfología del virus es esférica con diámetro de 120-160 nm, cubierta por espícu...

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Detalles Bibliográficos
Autor Principal: Mendoza Panchi, Estefany Belén (author)
Formato: bachelorThesis
Publicado: 2024
Subjects:
Acceso en liña:https://repositorio.espe.edu.ec/handle/21000/38358
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Descripción
Summary:El hantavirus es una enfermedad zoonótica con un impacto significativo en la salud pública, con más de 200.000 casos reportados anualmente. Su genoma consiste en ARN monocatenario de polaridad negativa trisegmentado. La morfología del virus es esférica con diámetro de 120-160 nm, cubierta por espículas en una bicapa lipídica. Posee tres segmentos de ARN (S, M, L) con una longitud de 11.845 a 12.317 pares de base. La prevalencia del virus se debe a huéspedes reservorios como roedores, musarañas, topos y murciélagos, siendo los roedores los principales vectores para la transmisión a humanos. La enfermedad puede manifestarse como fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS) o síndrome cardiopulmonar por hantavirus (HCPS), con variaciones geográficas como el virus Hantaan en Asia y el virus Sin Nombre en América del Norte. El tratamiento paliativo se enfoca en el manejo de síntomas y medidas de soporte, ya que no existe tratamiento aprobado por la FDA contra el hantavirus. La hospitalización en unidades de cuidados intensivos es crucial, especialmente para casos graves de HCPS. La biotecnología ofrece prometedoras soluciones para combatir el hantavirus, incluyendo el desarrollo de vacunas preventivas o terapéuticas y la inmunoterapia. Una de las ramas de la inmunoterapia se basa en el uso de anticuerpos que son esenciales para la neutralización de infecciones virales y que pueden ser producidos mediante tecnologías como la IgY, que utiliza animales ovíparos inmunizados para generar grandes cantidades de anticuerpos en la yema de huevo. Estos anticuerpos han demostrado ser altamente eficaces en la inhibición del hantavirus en estudios realizados en organismos vivos, lo que los posiciona como una opción terapéutica prometedora. Además, su aprobación previa por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como tratamiento para otras infecciones virales refuerza su eficacia y seguridad en el ámbito clínico.