Los espacios físicos y emocionales creados por la música en la novela Tous les matins du monde (Todas las mañanas del mundo) (1991) de Pascal Quignard

En el primer párrafo de su novela Tous les matins du monde1 (2018), Pascal Quignard cita una pieza musical del compositor Saint Colombe: «C’est à cette occasion qu’il composa la Tombeau Des Regrets»2 (pág. 9). Del compositor no se sabe nada, su vida es un misterio, se conocen pequeños datos, como su...

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Main Author: Pinto Noriega, Germánico David (author)
Format: bachelorThesis
Published: 2020
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Online Access:https://repositorio.puce.edu.ec/handle/123456789/22793
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Description
Summary:En el primer párrafo de su novela Tous les matins du monde1 (2018), Pascal Quignard cita una pieza musical del compositor Saint Colombe: «C’est à cette occasion qu’il composa la Tombeau Des Regrets»2 (pág. 9). Del compositor no se sabe nada, su vida es un misterio, se conocen pequeños datos, como su relación con Marin Marais, un músico de la corte de Luis XIV de Francia, además de que algunas de sus partituras resisten aún al paso del tiempo, junto con algunas violas da gamba —instrumento precursor a la guitarra y al violonchelo, pues posee 6 cuerdas y 7 trastes al inicio del mástil y se lo toca apoyado en el suelo con un arco—, para el que estaban escritas originalmente. Tanto Pascal Quignard como otros autores se han interesado en recrear historias sobre la vida del compositor, Evrard Titon du Tillet, historiador de la época de Luis XIV, en su obra Le Parnasse Français (1732) habla de los mismos recitales de los que habla Pascal Quignard en Tous les matins du monde (2018), en los que Monsieur de Sainte Colombe toca junto con sus dos hijas obras para viola da gamba: «Il est vrai qu’avant Marais Sainte Colombe faisoit quelque bruit pour la Viole ; il donnoit même des concerts chez lui, où deux de ses filles jouoient, l’une du dessus de la Viole, et l’autre de la basse»3 (p. 624). Quignard nace el 23 de abril de 1948, en Verneuil-sur-Avre, cerca de Normandía. Su padre y su madre son profesores de literatura clásica en Havre. Estudia una licenciatura en filosofía en la universidad de Nanterre, donde conoce a Emmanuel Levinas, quien se convierte en el tutor de su proyecto de tesis doctoral que nunca llega a escribir. En 1969, comienza a trabajar en la editorial Gallimard, en la que irá desempeñado varios cargos en el comité de lectura o el comité de dirección, a lo largo de dos décadas. En cuanto a su carrera de crítico, al final de la década de los sesentas, Quignard comienza a escribir ensayos para la revista L’ Éphémérère, en la que conoce a varias figuras literarias de la época, como Paul Celan. Al final de los años setenta, comienza a redactar sus Petits Traités —textos cortos de reflexión en el que el autor se hace preguntas sobre temas específicos, en el que opone varios puntos de vista, sin alargar mucho las reflexiones para llegar a preguntas más que a respuestas (Quignard, 2004)—. En 1980, publica su primera novela Carus y continúa con su producción literaria hasta la actualidad —Tous les matins du monde se publica en 1991—. Quignard forma parte del Concert des Nations (1988 a 1994), bajo pedido de Jordi Savall —musicólogo, intérprete especializado en la viola da gamba y en la música antigua y director de orquesta—. En 1994, Quignard resuelve dedicar su vida solo a la escritura y abandona todos sus cargos, para establecerse en Sens dans l’Yonne. (Ravel, s.f.)4 Quignard viene de una familia llena de literatura y de música, se especializa en un campo, sin olvidar al otro, lo que provoca que escriba libros como Tous les matins du monde (2018), La leçon de musique5 (2015), La haine de la musique6 (2016) o Le salon de Wutemberg7 (2011), Vie Secrète8 (1998), tres novelas y dos libros de ensayo-ideas en los que la música tiene un papel importante, sin contar otras de sus producciones literarias que también se conectan con la música. En La leçon de musique (2015), se adentra en las consecuencias psicológicas y filosóficas del cambio de la voz en la adolescencia masculina y explora los distintos caminos de los músicos y compositores que tuvieron que seguir su oficio con una voz quebrada, «Les hommes perdent leur voix d'enfant.