La cooperación económica de China en América Latina: un análisis desde la teoría de la dependencia

El objetivo de esta investigación es analizar si las relaciones económicas entre China y América Latina en el periodo 2001-2013 reforzaron los patrones históricos de dependencia primaria en la región. El enfoque es cualitativo, estudia los datos de flujos comerciales, inversión extranjera directa y...

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Bibliografiske detaljer
Hovedforfatter: Villarreal Erazo, Matilde de los Ángeles (author)
Format: masterThesis
Sprog:spa
Udgivet: 2025
Fag:
Online adgang:http://hdl.handle.net/10644/10662
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Beskrivelse
Summary:El objetivo de esta investigación es analizar si las relaciones económicas entre China y América Latina en el periodo 2001-2013 reforzaron los patrones históricos de dependencia primaria en la región. El enfoque es cualitativo, estudia los datos de flujos comerciales, inversión extranjera directa y créditos oficiales. Un elemento clave para el análisis son los postulados de la teoría de la dependencia. A partir de estas preposiciones teóricas, se estudia si la relación entre el país asiático y la región refuerzan los patrones de dependencia primaria, manteniendo a la región como proveedora de materias primas, mientras que China se consolida como exportadora de bienes manufacturados. La estrategia metodológica se enmarca en un estudio cualitativo basado en fuentes secundarias, incluyendo artículos académicos, documentos oficiales y datos estadísticos sobre la relación económica entre China y América Latina. El análisis emplea la técnica de emparejamiento de patrones (pattern matching), la cual permite comparar un patrón teórico, en este caso, basados en los fundamentado en la teoría de la dependencia con la evidencia empírica recolectada a partir con los datos sobre las relaciones económicas. Es decir, flujos económicos, inversión extranjera y créditos oficiales durante el 2001 al 2013 (Yin 2003). Bajo esta metodología, la investigación evidencia que, la relación económica entre China y la región entre 2001 y 2013 profundizó los patrones históricos descritos por la teoría de la dependencia. América Latina se insertó en la economía internacional como proveedora de materias primas, con una débil diversificación productiva y una creciente vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios de los commodities. Este escenario fue propiciado no solo por la estrategia china de asegurar recursos, sino también por la falta de políticas articuladas que permitieran posicionar las prioridades de la región en las negociaciones y, con ello, aprovechar los vínculos con China para impulsar la industrialización, el valor agregado y la innovación tecnológica.