Desarrollo integral infantil en niños indígenas de 0 a 3 años, pertenecientes a la comunidad de Gualapuro-Otavalo, desde la perspectiva relacional

El desarrollo integral infantil es un proceso complejo que se alimenta de múltiples relaciones que son correspondientes, complementarias y recíprocas entre sí. El niño adquiere este enlace desde su concepción en el vientre materno. El presente estudio tuvo como objetivo analizar el estado actual del...

Deskribapen osoa

Gorde:
Xehetasun bibliografikoak
Egile nagusia: Torres Terán, Dayanara Scarlet (author)
Formatua: masterThesis
Hizkuntza:spa
Argitaratua: 2023
Gaiak:
Sarrera elektronikoa:http://hdl.handle.net/10644/9586
Etiketak: Etiketa erantsi
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Deskribapena
Gaia:El desarrollo integral infantil es un proceso complejo que se alimenta de múltiples relaciones que son correspondientes, complementarias y recíprocas entre sí. El niño adquiere este enlace desde su concepción en el vientre materno. El presente estudio tuvo como objetivo analizar el estado actual del desarrollo integral infantil en niños indígenas de 0 a 3 años, pertenecientes a la comunidad de Gualapuro-Otavalo, desde la perspectiva relacional. Se realizó un análisis bibliográfico de las teorías clásicas del desarrollo infantil en contraste con las nuevas propuestas que responden al paradigma relacional. Se aplicó el inventario de desarrollo de Batelle obteniendo como resultado un desarrollo esperable, según los parámetros del instrumento, en la mayoría de los niños participantes. Se aplicaron entrevistas semiestructuradas a las ancianas de la comunidad y se realizó un grupo focal con los padres para complementar el análisis. Como resultado investigativo se identifica que la comunidad de Gualapuro considera que el desarrollo integral infantil inicia desde el embarazo, puesto que se brindan cuidados especiales a la madre y se priorizan sus necesidades. El periodo gestacional y nacimiento son procesos en los que se visualiza un vínculo especial con el otro, con la naturaleza y la espiritualidad, debido a que se realizan diversos rituales que le permiten al niño vivir experiencias que le involucran en su tejido social y cultural. Las mujeres indígenas procuran permanecer cerca de sus hijos, es así como el amor percibido por el contacto constituye en el niño sentimientos de seguridad y confianza para interactuar en el mundo. Existe una fuerte conexión entre el niño andino y la naturaleza, debido a que sus familiares le permiten interactuar libremente con los sembríos y animales de la chakra. Al alcanzar el tercer año de vida, el niño se desenvuelve en su contexto de manera confiable, el desarrollo se consolida gracias a la pertenencia familiar y cultural. La comunidad de Gualapuro visualiza al infante como un enlace directo entre el mundo vivo y lo espiritual.