El principio ambiental “el que contamina paga” en la extracción hidrocarburífera de la Amazonía ecuatoriana.

El principio ambiental "el que contamina paga", establecido para garantizar que el contaminador asuma los costos de prevención y control de la contaminación, se originó en Suiza en 1971. Este principio se ha integrado en políticas ambientales globales, incluida la legislación de la Unión E...

Olles dieđut

Furkejuvvon:
Bibliográfalaš dieđut
Váldodahkki: Nepas Cabezas, Jimena Alexandra (author)
Materiálatiipa: bachelorThesis
Giella:spa
Almmustuhtton: 2024
Fáttát:
Liŋkkat:https://www.dspace.uce.edu.ec/handle/25000/34182
Fáddágilkorat: Lasit fáddágilkoriid
Eai fáddágilkorat, Lasit vuosttaš fáddágilkora!
Govvádus
Čoahkkáigeassu:El principio ambiental "el que contamina paga", establecido para garantizar que el contaminador asuma los costos de prevención y control de la contaminación, se originó en Suiza en 1971. Este principio se ha integrado en políticas ambientales globales, incluida la legislación de la Unión Europea, enfocándose en la responsabilidad ambiental y el desarrollo sostenible. La adopción de este principio por parte de la OCDE y su inclusión en la Declaración de Estocolmo subrayan su importancia internacional en la promoción de un enfoque responsable hacia el medio ambiente. En Ecuador, el principio es esencial dentro del marco jurídico, especialmente en el contexto de la extracción hidrocarburífera en la Amazonía. La Constitución de 2008 y el Código Orgánico del Ambiente de 2021 refuerzan la responsabilidad objetiva por daños ambientales, exigiendo medidas preventivas y de mitigación. Sin embargo, la implementación de este principio enfrenta desafíos significativos en prácticas de extracción, donde empresas transnacionales han sido acusadas de causar extensos daños ambientales y sociales, como evidencian los casos relacionados con Texaco. La discrepancia entre la teoría del principio y su aplicación efectiva revela una brecha en la protección ambiental y los derechos de las comunidades afectadas. Este análisis subraya la urgencia de cerrar esta brecha, asegurando que las entidades contaminantes no solo asuman los costos asociados a la contaminación que generan, sino que también se promueva una reparación y compensación adecuadas a las comunidades impactadas. La efectividad del principio "el que contamina paga" en Ecuador depende de un compromiso más firme con la justicia ambiental y la implementación de acciones concretas que protejan el medio ambiente y los derechos humanos en áreas vulnerables como la Amazonía.