Análisis de Crisis Epilépticas en el Servicio de Urgencias del Hospital Carlos Andrade Marín Quito – Ecuador.
Contexto: Las crisis epilépticas son una ocurrencia común, representando el 5% de las llamadas al 911 y el 1% de las atenciones en los servicios de urgencias hospitalarios y entre el 11-20% de todas las atenciones neurológicas urgentes; a pesar de esto, no tenemos muchos datos sobre la atención urge...
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| Autor principal: | |
|---|---|
| Format: | masterThesis |
| Idioma: | spa |
| Publicat: |
2022
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| Matèries: | |
| Accés en línia: | http://www.dspace.uce.edu.ec/handle/25000/27961 |
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| Sumari: | Contexto: Las crisis epilépticas son una ocurrencia común, representando el 5% de las llamadas al 911 y el 1% de las atenciones en los servicios de urgencias hospitalarios y entre el 11-20% de todas las atenciones neurológicas urgentes; a pesar de esto, no tenemos muchos datos sobre la atención urgente de las crisis. Objetivo general: Caracterizar epidemiológicamente a las crisis epilépticas en pacientes mayores de 18 años atendidos en el servicio de urgencias del Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín (HECAM) periodo Enero – diciembre 2019. Metodología: es un estudio retrospectivo descriptivo observacional, basado en las historias clínicas de pacientes mayores de 18 años atendidos en el servicio de urgencias del HECAM que ingresaron por presentar crisis epilépticas entre enero y diciembre del 2019. Resultados: se identificó 226 pacientes que cumplieron criterios de inclusión y que ingresaron con crisis epilépticas, de las cuales, el 16,8% (n=38) corresponde a pacientes con una primera convulsión, sin diagnóstico de epilepsia y el 83,2% (n=188) con epilepsia. El promedio de edad fue de 43,8 años. En la población investigada, el tipo de crisis epiléptica más frecuente fueron las crisis tónico clónico-generalizadas en el 85,4% (n=193). En el grupo de Epilepsia el ajuste de tratamiento fue el factor predisponente más frecuente 27,1% (n=51), seguido de una mala adherencia 22,9% (n=43); mientras que, en el grupo que presento una primera convulsión, en el 92,1% (n=35) no se identificó ningún factor. Los pacientes con Epilepsia presentaron una crisis no provocada en el 70,7% (n=133); mientras que, en una primera convulsión el 34,2% (n= 13). Presentaron una crisis provocada el 29,2% (n=55) en Epilepsia, siendo más frecuente la etiología infecciosa (respiratorias altas 5,9% y del tracto urinario 5,3%); mientras que, en una primera convulsión, una crisis provocada el 65,7% (n=25), con causa estructural el 31,5% (n=12), siendo más frecuente la enfermedad cerebrovascular 13,2%. La hiponatremia como etiología metabólica fue la más frecuente (7,4% de los pacientes con Epilepsia y 7,9% de los pacientes con una primera convulsión). Los paraclínicos realizados en sala de emergencias descartaron patología infecciosa o metabólica en el 59,7% (n=135), mientras que la tomografía simple de cráneo mostró alteraciones agudas en el 4,3% (n=8) de los pacientes con Epilepsia y en el 23,7% (n=9) de los pacientes con una primera convulsión (p<0,05). Se observó además que en el 72,3% (n=136) de los pacientes con Epilepsia y en el 44,7% (n=17) con una primera convulsión, no se administró ningún fármaco ya sea una benzodiacepina o antiepiléptico durante su estancia en urgencias. Al analizar el tiempo de estadía, se observó que el 54,9% de los casos (n=154) estuvo menos de 12 horas (p<0,05). El 68,6% de los pacientes (n=155) fue evaluado por la especialidad de Neurología en urgencias, y de los pacientes con Epilepsia, el 18,1% (n=34) fue hospitalizado para ajuste de tratamiento como factor principal mientras que los pacientes con una primera convulsión, el 28,9% (n=11) fue hospitalizado en neurología para estudiar si se trataba de una epilepsia. Conclusiones: En nuestra investigación los pacientes con epilepsia representaron la mayor proporción de pacientes atendidos por convulsiones en el servicio de urgencias. Se identifico la presencia de factores precipitantes potencialmente controlables. Se observó la realización de pruebas complementarias, que en muchos casos podrían ser prescindibles. Es fundamental la realización de una adecuada historia clínica y exploración física que determinen nuestra conducta terapéutica. |
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