El delito de trata de niños en la parroquia San Pablo del Lago del cantón Otavalo, provincia de Imbabura

El presente trabajo de investigaciones es de gran importancia por cuanto se basa en información obtenida del criterio de varios autores acerca del delito de trata de niños en la legislación penal, en la actualidad el problema es latente porque existe un sin número de casos de trata de personas, en d...

Täydet tiedot

Tallennettuna:
Bibliografiset tiedot
Päätekijä: Pilataxi Chandi, Rosa Elizabeth (author)
Aineistotyyppi: bachelorThesis
Kieli:spa
Julkaistu: 2015
Aiheet:
Linkit:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/2229
Tagit: Lisää tagi
Ei tageja, Lisää ensimmäinen tagi!
Kuvaus
Yhteenveto:El presente trabajo de investigaciones es de gran importancia por cuanto se basa en información obtenida del criterio de varios autores acerca del delito de trata de niños en la legislación penal, en la actualidad el problema es latente porque existe un sin número de casos de trata de personas, en donde los más vulnerables son los niños, especialmente en la parroquia San Pablo del Lago del cantón Otavalo. “La trata de personas ha sido definida como una grave violación de derechos humanos, por ser una actividad con fines de explotación lograda a través de medios que se basan en la vulnerabilidad de las víctimas”. (Guerrini, 2012, pág. 7). Esto es, que al delito de trata de personas se lo ha visto como el comercio ilegal de personas con propósitos de esclavitud reproductiva, explotación sexual, trabajos forzados, extracción de órganos, o cualquier forma moderna de esclavitud. En el delito de trata de niños además de ser utilizados para lo anteriormente señalado de manera general, los utilizan para la mendicidad y la adopción. Según la OIM (Organización Internacional para las Migraciones), “La trata de personas es definida como un delito de lesa humanidad que constituye la violación de principales derechos humanos de las víctimas. Se caracteriza por el traslado al interior o fuera del país de una persona con fines de explotación…”. (Vargas, 2015, pág. 24)