Estrategia didáctica para mejorar la enseñanza de la litigación oral en la asignatura de idiomática jurídica y oratoria forense en la carrera de derecho de la Universidad Regional Autónoma de Los Andes

Siempre se ha dicho que el Derecho es Ciencia en cuanto al manejo cabal de sus aspectos formales y que es Arte en cuanto a la manera original con que cada abogado expresa las ideas y se mueve dentro del proceso. El Derecho es en efecto ciencia por su forma, pero para ser empleado se convierte en art...

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Detalhes bibliográficos
Autor principal: León Torres, María Alexandra (author)
Formato: masterThesis
Idioma:spa
Publicado em: 2018
Assuntos:
Acesso em linha:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/7598
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Resumo:Siempre se ha dicho que el Derecho es Ciencia en cuanto al manejo cabal de sus aspectos formales y que es Arte en cuanto a la manera original con que cada abogado expresa las ideas y se mueve dentro del proceso. El Derecho es en efecto ciencia por su forma, pero para ser empleado se convierte en arte, esto el “el arte de la argumentación”, donde la teoría y la destreza de litigación oral son las dos caras de una misma moneda y se conjugan la capacidad, destreza, habilidad, talento, conocimiento, experiencia armas necesarias que el abogado que litiga en un juicio oral utilizara obligatoriamente. La teoría y la práctica van de la mano, donde el objetivo central de las partes que participan en el Juzgamiento, es establecer su caso, como el más creíble, aquel que logra explicar mejor la prueba. Establecer nuestro caso como el más creíble, ante los ojos del Juzgador, exige conocimiento en las Técnicas de Litigación Oral, estas comprenden: elaboración de la teoría del caso, el saber cómo realizar un efectivo examen directo, contra examen, presentar la prueba material, objetar, realizar un buen alegato de apertura y alegato de clausura. Solo cuando se tiene conocimiento acerca de estas técnicas y sus destrezas se puede argumentar o decidir acerca de cuestiones tales como, cuánta información previa requiere la preparación de un caso. (Baytelman & Duce, 2014, pág. 74) Tradicionalmente, en las carreras de Derecho no aparecen asignaturas que aborden la problemática Lingüística del discurso jurídico ni las técnicas de expresión oral y escrita, a pesar de que el lenguaje es la herramienta principal en el trabajo del abogado, en cualquiera de las incumbencias profesionales en las que se desempeñe una vez graduado. Este aspecto tan importante para el desarrollo profesional queda relegado a las capacidades naturales de cada individuo y al bagaje de conocimientos, aptitudes y destrezas que ha adquirido en los estudios formales anteriores a su ingreso a la Universidad. La interdisciplina entre Derecho y Lingüística constituye un campo de estudio de reciente desarrollo y cuenta con escasos antecedentes en el ámbito académico, no sólo en nuestro país sino también en el resto de Latinoamérica. En la última década, materias como “Teoría y análisis del discurso jurídico”, “Estructura del discurso jurídico”, “Oratoria Judicial” o “Escritura Jurídica”, así como talleres de litigación, constituyen parte de la oferta formativa de posgrados y carreras de especialización, pero falta su inserción en las carreras de grado. (Gascón, 2015, pág. 22)