Tratamiento analgésico en el retraso diagnóstico y tratamiento de apendicitis aguda en los niños de 5 a 12 años atendidos en el hospital docente Ambato durante el período se septiembre 2015 - agosto del 2016

La apendicitis (AP) es un proceso inflamatorio agudo que se inicia por la obstrucción de la luz apendicular cecal y que, por su evolución espontánea, puede originar la perforación con la consiguiente peritonitis. Se cree que el 5% de la población padecerá de su inflamación en algún momento de su vid...

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Κύριος συγγραφέας: Ramos Medina, Patricia Cecilia (author)
Μορφή: bachelorThesis
Γλώσσα:spa
Έκδοση: 2017
Θέματα:
Διαθέσιμο Online:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/5612
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Περιγραφή
Περίληψη:La apendicitis (AP) es un proceso inflamatorio agudo que se inicia por la obstrucción de la luz apendicular cecal y que, por su evolución espontánea, puede originar la perforación con la consiguiente peritonitis. Se cree que el 5% de la población padecerá de su inflamación en algún momento de su vida. En 1886 fue reconocida como entidad clínica y anatomopatológica por Reginald Heber Fitz (1843-1913). El apéndice fue descrito por Berengario Da Carpi (1460-1530) en el año 1521, aunque se observó claramente en las descripciones de anatomía de Leonardo Da Vinci (1452-1519), hechas en 1492, pero fueron publicadas en el siglo 18. La inflamación aguda del apéndice vermiforme se dice que probablemente es tan vieja como el hombre. En momias egipcias de la era Bizantina se observaron adhesiones en el cuadrante inferior derecho, sugestivas de AP antiguas. Se ha adjudicado su descripción a Jean Fernel y Von Hilden, sin embargo fue Lorenz Heister quien describió una AP perforada con absceso en 1711. La descripción de un fecalito dentro de una AP perforada fue publicada por James Parkinson (1755-1824) en el año 1812. En 1824, Louyer-Villermay (1707- 1770) describió la AP gangrenosa en un artículo presentado ante la Real Academia de Medicina de Paris y así estimuló el interés de Francois Melier, médico parisino, quien en 1827 propuso la remoción del apéndice como tratamiento de esta entidad. En junio de 1886 se realizó el congreso de la Asociación Americana de Médicos en Washington, DC. Muchos líderes de la medicina americana estuvieron presentes, como Sternberg, Prudden, Osler y otros. El 18 de junio el Dr. Reginald H. Fitz presentó su conferencia titulada "Perforating infammation of the vermiform appendix; with special reference to its early diagnosis and treatment", donde enfatizó que el origen de la mayoría de los procesos inflamatorios de la fosa ilíaca derecha están en el apéndice. Describe con claridad el cuadro clínico y propone la cirugía temprana como tratamiento, siendo el primero que utilizó el término apendicitis. Los antiguos clínicos describían en la evolución de algunos pacientes, un período durante el cual los síntomas, especialmente el dolor, desaparecían haciendo poner en duda el 2 diagnóstico. A esta situación la reconocían como la "calma traidora" o el "Paraíso de los tontos". La explicación fisiopatológica podía ser dos, la primera es que el dolor por la distensión inflamatoria o las contracciones causadas por la obstrucción del apéndice cede cuando éste se perfora y vacía su contenido a la cavidad abdominal. Esto provocaría un período variable de bienestar que obviamente iba seguido de un recrudecimiento del cuadro doloroso. La otra explicación es que el proceso inflamatorio séptico progrese a isquemia y a la necrosis de la pared apendicular, comprometiendo las terminaciones nerviosas de los plexos intramurales responsables de recoger la sensibilidad visceral y de este modo se interrumpe la señal. En ambas condiciones es requisito que el apéndice inflamado no esté en contacto con el peritoneo parietal que transmite información dolorosa por la vía espinal. En las dos situaciones indica un agravamiento del cuadro y por eso los autores eran particularmente cautos en la interpretación de esta aparente mejoría. La desaparición del dolor y el Blumberg, si no ocurre junto "con la mejoría de todos los otros síntomas", indica más bien que el apéndice se ha gangrenado o que la inflamación ha progresado a los tejidos vecinos y por lo mismo la cirugía no debe posponerse. (Young, 2014). La apendicitis aguda constituye una condición inflamatoria que requiere tratamiento quirúrgico de urgencia, y es la primera idea que llega a la mente de un cirujano a la hora de evaluar un paciente con dolor abdominal. Se puede presentar en cualquier edad, sin embargo su incidencia aumenta durante la infancia y alcanza un pico entre los 10 y 30 años, declinando a partir de la cuarta década. Un adecuado abordaje y evaluación del paciente con sospecha de esta patología es primordial para el oportuno tratamiento de la misma. (Hernández, 2012).