Síndrome de ojo seco en docentes odontólogos de las carreras de odontología y tecnología superior en mecánica dental uniandes

El término de ojo seco aparece en el período de Hipócrates (460 a.C. -370 a.C.), y a esta afección se la conoció con el nombre de Xeroftalmia la cual se definía como ojo con ceguera y era aplicable únicamente a los pacientes que sufrían absoluta resequedad de la superficie ocular y ceguera corneal....

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Bibliografiske detaljer
Hovedforfatter: Barrera García, Braulio David (author)
Format: bachelorThesis
Sprog:spa
Udgivet: 2022
Fag:
Online adgang:https://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/15157
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Beskrivelse
Summary:El término de ojo seco aparece en el período de Hipócrates (460 a.C. -370 a.C.), y a esta afección se la conoció con el nombre de Xeroftalmia la cual se definía como ojo con ceguera y era aplicable únicamente a los pacientes que sufrían absoluta resequedad de la superficie ocular y ceguera corneal. Hoy, tenemos mayor conocimiento acerca del síndrome de ojo seco, lo que promueve un evidente avance en los tratamientos y por consiguiente en la calidad de vida de los pacientes afectados (1). Actualmente, se le considera como un desorden derivado por un déficit relativo en la película lagrimal, sin necesidad de presentar ceguera inmediata, lo que provoca daño en la superficie ocular, suficiente para originar molestias inespecíficas o malestar ocular. Se reconoce, también, al síndrome del ojo seco como un problema de salud pública en desarrollo y una de las causas más comunes para asistir al oftalmólogo luego de la prescripción de lentes (2). Según el segundo informe de la Sociedad de la Película Lagrimal y la Superficie Ocular, TFOS DEWS II, “el síndrome de ojo seco es una enfermedad multifactorial de la superficie ocular, que se caracteriza por una pérdida del homeostasis de la película lagrimal y que va acompañada de síntomas oculares, en la que la inestabilidad e hiperosmolaridad de la superficie ocular, la inflamación y daño de la superficie ocular, y las anomalías neurosensoriales desempeñan papeles etiológicos” (3).