Seguimiento farmacoterapéutico en pacientes hospitalizados no crónicos con gastroprotección en el Hospital Pablo Arturo Suárez

Los gastroprotectores se definen como fármacos que protegen la mucosa gástrica de agentes irritantes. Se considera que existen diferentes factores asociados a un aumento del riesgo de lesiones y hemorragias gástricas debido al consumo de fármacos considerados gastrolesivos como antinflamatorios no e...

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Bibliographische Detailangaben
1. Verfasser: Cevallos Vique, Verónica Maribel (author)
Format: masterThesis
Sprache:spa
Veröffentlicht: 2018
Schlagworte:
Online Zugang:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/8748
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Beschreibung
Zusammenfassung:Los gastroprotectores se definen como fármacos que protegen la mucosa gástrica de agentes irritantes. Se considera que existen diferentes factores asociados a un aumento del riesgo de lesiones y hemorragias gástricas debido al consumo de fármacos considerados gastrolesivos como antinflamatorios no esteroideos (AINE), inhibidores de la cicloxigenasa-2, antiagregantes a dosis bajas, anticoagulantes, corticoides, inhibidores selectivos de la receptación de serotonina (ISRS), infección por Helicobacter pylori o la polimedicación (1). El grupo farmacológico de AINE es uno de los más prescritos anualmente en todo el mundo, estimándose que más del 70 % de las personas mayores de 65 años lo consumen semanalmente. Constituyen uno de los fármacos más ampliamente empleados en la práctica clínica habitual, debido a su elevada eficacia analgésica, antiinflamatoria y antipirética. No obstante su uso no está exento de una serie de efectos secundarios, alguno de ellos grave y habitualmente a nivel gastrointestinal y renal, que conllevan una elevada morbimortalidad secundaria a su consumo (2). Diferentes estudios sugieren que una de las causas de sobreutilización de gastroprotectores radica en su indicación clínica que no cumplen los criterios establecidos, por tanto, antes de pautar este tipo de medicamentos, se debe considerar la posibilidad de cambiar de tratamiento de base (evitar el uso concomitante de fármacos gastrolesivos) o los estilos de vida (evitar el tabaco y el alcohol) para disminuir el riesgo de hemorragia gastrointestinal (1). La Organización Mundial de la Salud (OMS), define el uso racional de medicamentos, cuando “Los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor coste posible para ellos y para la comunidad” (3). Según la OMS, sólo en los Estados Unidos de América, los errores de medicación provocan al menos una muerte diaria y daños en aproximadamente 1,3 millones de personas al año. Aunque se calcula que los países de ingresos bajos y medianos tienen índices de eventos adversos relacionados con la medicación, parecidos a los de los países con ingresos altos, el número de años perdidos de vida saludable es aproximadamente el doble. Se calcula que el costo mundial asociado a los errores de medicación es de US$ 42 000 millones al año, es decir, casi un 1 % del gasto sanitario mundial (4).