Factores de riesgo psicosociales y calidad de vida en trabajadores de un hospital de Zamora

Un adulto pasa gran parte de su vida en un lugar de trabajo, lo que implica que el trabajador deba desarrollar una interacción con las circunstancias que éste le ofrezca (Nápoles, 2016), una de esas circunstancias presentes en los lugares de trabajo son los factores psicosociales (FPS), cuyo concept...

Olles dieđut

Furkejuvvon:
Bibliográfalaš dieđut
Váldodahkki: Pontón Gaona, Marcia Judith (author)
Materiálatiipa: masterThesis
Giella:spa
Almmustuhtton: 2021
Fáttát:
Liŋkkat:https://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/14230
Fáddágilkorat: Lasit fáddágilkoriid
Eai fáddágilkorat, Lasit vuosttaš fáddágilkora!
Govvádus
Čoahkkáigeassu:Un adulto pasa gran parte de su vida en un lugar de trabajo, lo que implica que el trabajador deba desarrollar una interacción con las circunstancias que éste le ofrezca (Nápoles, 2016), una de esas circunstancias presentes en los lugares de trabajo son los factores psicosociales (FPS), cuyo concepto teórico fue definido inicialmente por el comité mixto OIT/OMS en el año de 1984 como aquellos elementos derivados de determinantes macroeconómicos, gubernamentales y sociales que tienen capacidad de influencia tanto positiva como negativa en los elementos psicológicos del trabajador (Fernández-Prada, González-Cabrera, Iribar-Ibabe, & Peinado, 2016). Esta definición presenta varias revisiones, que conservan en todas ellas el concepto de la interacción entre el trabajo y la persona. Los factores psicosociales laborales se clasifican en dos grupos bien diferenciados: las demandas y los recursos laborales (Camacho-Ramírez & Mayorga, 2017). Los primeros 2 se refieren a aquellos aspectos del trabajo que requieren un esfuerzo y se relacionan con un mecanismo fisiológico y psicológico, por ejemplo, elevadas exigencias psicológicas pueden acarrear consecuencias negativas al trabajador como depresión, insatisfacción laboral, bajo rendimiento, desmotivación, etc. En el segundo grupo surgen los recursos laborales, los cuales influyen de manera directa sobre la motivación intrínseca y extrínseca del trabajador mejorando su productividad y su calidad de vida (Hernández & Viera, 2018). Estos dos grupos se en encuentran englobados en el modelo demanda-control Karasek (Karasek y Theorell 1990) el cual es un modelo relativamente simple que describe el desequilibrio percibido por los trabajadores entre las exigencias del trabajo y la capacidad de respuesta a dichas exigencias que posee el individuo, englobado en sólo tres dimensiones: demandas psicológicas, amplitud del margen de toma de decisiones y el apoyo social (Moya, Caro, & Monsalves, 2017).