La fé pública del notario frente al valor jurídico del acta notarial

La fe pública nació sin calificativo alguno, por cuanto únicamente existía un oficio depositario de esta función. De esta manera, el escribano era el encargado de la misma, tanto en el terreno judicial como en el extrajudicial. No sólo se presentaba como una garantía de los justiciables frente al ju...

Descripció completa

Guardat en:
Dades bibliogràfiques
Autor principal: Mancero Díaz, Andrés Santiago (author)
Format: masterThesis
Idioma:spa
Publicat: 2016
Matèries:
Accés en línia:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/3670
Etiquetes: Afegir etiqueta
Sense etiquetes, Sigues el primer a etiquetar aquest registre!
Descripció
Sumari:La fe pública nació sin calificativo alguno, por cuanto únicamente existía un oficio depositario de esta función. De esta manera, el escribano era el encargado de la misma, tanto en el terreno judicial como en el extrajudicial. No sólo se presentaba como una garantía de los justiciables frente al juzgador, sino que también se imponía en las relaciones del tráfico jurídico, tanto públicas como privadas. El escribano da fe de cuanto ha percibido ex propíi sensibus, y el derecho de fe a lo que el escribano asegura haber percibido. Esa fe es, además, pública. Lo es en términos generales, en cuanto emana del escribano, porque este desempeñaba una función pública; y lo es, además del público, por excelencia.1 Los actos o negocios jurídicos se entiendan y organizan según las normas del derecho material, vale decir civil o mercantil, pero han de perfeccionarse adquiriendo forma, en términos que permitan autorizar su verdad y autenticidad, ambas garantizadas por la fe pública. Otras veces, en cambio, se trata de fijar meros hechos comprobados con igual garantía de exactitud.