Validación del protocolo de conciliación de medicamentos antes de la hospitalización en el servicio de emergencia del Hospital Provincial General Luis Gabriel Dávila de la ciudad de Tulcán de marzo a junio 2016
Desde los orígenes de la terapéutica se conoce que los medicamentos, además de sus efectos beneficiosos, entrañan riesgos y pueden producir efectos perjudiciales en los pacientes. Los griegos en el siglo V a C., conscientes de esta paradoja, utilizaban el vocablo phármakon para denominar a las susta...
Gorde:
| Egile nagusia: | |
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| Formatua: | masterThesis |
| Hizkuntza: | spa |
| Argitaratua: |
2017
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| Gaiak: | |
| Sarrera elektronikoa: | http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/5932 |
| Etiketak: |
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| Gaia: | Desde los orígenes de la terapéutica se conoce que los medicamentos, además de sus efectos beneficiosos, entrañan riesgos y pueden producir efectos perjudiciales en los pacientes. Los griegos en el siglo V a C., conscientes de esta paradoja, utilizaban el vocablo phármakon para denominar a las sustancias que utilizaban con fines terapéuticos, término que para ellos tenía un doble sentido: el de “remedio” médico y el de “veneno” (Chhibbar S, Ingram S, Fernandes O, Tsai C, Ruthig E., 2008, p.62). La seguridad de los medicamentos no es un concepto estático. La percepción de lo que se acepta como seguro y, consecuentemente, las exigencias de seguridad de los medicamentos se han ido modificando conforme se ha avanzado en conocimientos farmacológicos y desgraciadamente a raíz de desastres terapéuticos tales como la tragedia de la Talidomida, que han ido poniendo de manifiesto las consecuencias negativas que se derivan del empleo de los medicamentos (García M, Gorgas M, Juanes A ,et al., 2009, p. 88). En la década de 1990 se inicia una nueva etapa en el campo de seguridad de medicamentos tanto en reacciones adversas como en problemas relacionados con los mismos y garantizar que, si estos ocurren, no alcancen y lleguen a causar daños a los pacientes (Chhibbar S, Ingram S, Fernandes O, Tsai C, Ruthig E., 2008, p.63). Esta nueva etapa ha sido el resultado de numerosos estudios e iniciativas anteriores que reflejan el compromiso con la seguridad de los pacientes que siempre ha sido cosustancial a la práctica profesional del farmacéutico. En la década de 1960, Barker y Mc Connell ya hablaron de los “errores de medicación” e investigaron un método válido para detectar los errores de administración en los hospitales. También en los años 60 el mismo equipo de Barker desarrollo el sistema de distribución de medicamentos en dosis unitaria, precisamente para mejorar la calidad y reducir el desperdicio de medicamentos por mal uso e inadecuado almacenamiento en los procesos de distribución y administración de los medicamentos (Chhibbar S, Ingram S, Fernandes O, Tsai C, Ruthig E., 2008, p.68). |
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