Preclampsia , eclampsia y síndrome hellp de una paciente del hospital general Ambato del Iess, Enero 2018
La preeclamsia está definida como la aparición de hipertensión y proteinuria después de la semana 20 del embarazo. Se suele acompañar de edemas, pero no es necesaria la presencia de éstos para ser diagnosticada. Es una enfermedad característica y propia del embarazo de la que se pueden tratar los sí...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | bachelorThesis |
| Lenguaje: | spa |
| Publicado: |
2018
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/9339 |
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| Sumario: | La preeclamsia está definida como la aparición de hipertensión y proteinuria después de la semana 20 del embarazo. Se suele acompañar de edemas, pero no es necesaria la presencia de éstos para ser diagnosticada. Es una enfermedad característica y propia del embarazo de la que se pueden tratar los síntomas, pero sólo se cura con la finalización del mismo y si no se trata adecuadamente puede ser causa de graves complicaciones tanto para la mujer embarazada como para el feto. [1] De aquí se desprende la importancia que revierte la detección oportuna y el control de los factores de riesgo de la enfermedad hipertensiva gestacional, el diagnóstico precoz de la preclamsia y su manejo terapéutico correcto para evitar su progresión y consecuencias. La gestante, puede complicarse evolucionando a una eclampsia, o puede manifestarse con el grave cuadro de Síndrome de Hellp, pero también en forma de hemorragias cerebrales, edema agudo de pulmón, insuficiencia renal, coagulación intravascular diseminada, etc. [2] Estas complicaciones explican que sea una de las cuatro grandes causas de mortalidad materna incluso en países desarrollados. En el feto, se suele acompañar de insuficiencia placentaria que suele manifestarse por enlentecimiento o restricción del crecimiento intrauterino, pero que puede llegar a provocar la muerte fetal. [3] Es habitual que el estado fetal, si no lo ha hecho antes la situación de riesgo materno, obligue a terminar la gestación antes de término, de forma que, junto a la rotura prematura de membranas, es una de las causas más frecuentes de prematuridad extrema. [4] Su frecuencia es variable, probablemente debido a factores genéticos, ambientales y especialmente a la nutrición, siendo relativamente baja en España entre 1-2%, comparada con frecuencias dobles en países anglosajones y en muchos países en desarrollo. [5] |
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