La incidencia en la legislación ecuatoriana del contrato indefinido del trabajo

Los antropólogos manifiestan que la explotación del hombre por el hombre fue desde siempre, de hecho que fue y es característica en el animal la imposición de la fuerza sobre la debilidad de otro. Esto se evidenció en épocas primitivas donde el trabajador debía prestar sus servicios de forma gratuit...

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Wedi'i Gadw mewn:
Manylion Llyfryddiaeth
Prif Awdur: Peñaherrera Naranjo, Ángel Aurelio (author)
Fformat: bachelorThesis
Iaith:spa
Cyhoeddwyd: 2016
Pynciau:
Mynediad Ar-lein:http://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/7142
Tagiau: Ychwanegu Tag
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Crynodeb:Los antropólogos manifiestan que la explotación del hombre por el hombre fue desde siempre, de hecho que fue y es característica en el animal la imposición de la fuerza sobre la debilidad de otro. Esto se evidenció en épocas primitivas donde el trabajador debía prestar sus servicios de forma gratuita y sin ninguna regulación en favor de otra u otras personas; realidad a la que se denomina como esclavismo. En esta etapa, en que hubieron lugares en que los trabajadores – esclavos estaban unidos a su amo mediante una marca que los identificaban como propiedad de su esclavista; aunque en muchos lugares especialmente Egipto se han encontrado papiros, que datan de hasta cinco mil años de antigüedad, donde se ha detectado una especie de inventario de esclavos que pertenecían al faraón, a los sacerdotes, miembros de la realeza y acaudalados. Según ciertos antropólogos, estos documentos no sólo servían como registro que permitía a los mencionados conocer cuántos esclavos tenían, sino que también servía como comprobante de la propiedad sobre los mismos. Esta deducción se colige del hecho que en los mismos se ha identificado nombres y el origen de los esclavos, así como las marcas que los distinguían como propiedad del amo. Éste se supone fue una especie de documento laboral que unía a los esclavos a una persona que fungía de propietario de su vida y fuerza de trabajo. Posteriormente, y desde la edad media, se contaba con documentos autenticados que corroboraban la propiedad sobre los esclavos; inclusive, algunos de los llamados siervos de la gleba eran marcados en la piel para identificarlos como propiedad del feudal. Ésta práctica inclusive se efectúo lamentablemente también en nuestro país hasta la década de los setenta en ciertas provincias, donde los indios y su fuerza de trabajo era vendida con la venta del inmueble: se vendía una propiedad inmueble con todo indios incluidos.