Producto comunicativo sobre los Salesianos de Don Bosco en Haití

Este nuevo siglo que estamos viviendo fue para Haití un cambio de época y una época de cambio. Durante este inicio del milenio, este país pobre vivió los momentos más duros de su historia con el derrocamiento del presidente Jean-Bertrand Aristide. La mirada se volvió hacia atrás y se planteó a la ve...

Ausführliche Beschreibung

Gespeichert in:
Bibliographische Detailangaben
1. Verfasser: Mesidor, Hubert (author)
Format: bachelorThesis
Sprache:spa
Veröffentlicht: 2006
Schlagworte:
Online Zugang:http://dspace.ups.edu.ec/handle/123456789/2587
Tags: Tag hinzufügen
Keine Tags, Fügen Sie den ersten Tag hinzu!
Beschreibung
Zusammenfassung:Este nuevo siglo que estamos viviendo fue para Haití un cambio de época y una época de cambio. Durante este inicio del milenio, este país pobre vivió los momentos más duros de su historia con el derrocamiento del presidente Jean-Bertrand Aristide. La mirada se volvió hacia atrás y se planteó a la vez el interrogante porque para muchos, Haití es un país “quebrado”, “maldito”, “olvidado” por el resto del mundo. En resumen se dice que Haití es “otro mundo”. Parece que ya se ha angostado el horizonte, la visión del futuro, y ha surgido la angustia. Pero en el hermoso mar del Caribe, este pequeño país, el más pobre de América, brilla todavía por los jalones de historia forjada a golpes de valor y de audacia, en años de abnegación y de lucha y en supremos instantes de gloria. A pesar de las innumerables dificultades, Haití sigue luchando, sigue soñando una vida mejor: La Esperanza nunca apagará. Con el dicho creole “Depi tèt nou pa koupe, nou espere met chapo” (Hasta que no nos decapiten, esperemos llevar el sombrero), entendemos que este pueblo siempre piensa que mañana será mejor. ¿Por qué hablar de Esperanza en medio de tanta miseria? ¿No habrá otras cuestiones más actuales, más inmediatas, más relevantes para la tarea educativa que nos toca encarar?. Muchos pensadores comparan al pueblo haitiano con el pueblo de Israel. En algún sentido, podemos decir que hay muchas cosas similares entre los dos: Israel que era el pueblo elegido de Dios, vivía en esclavitud en Egipto durante siglos; así también, Haití, un país que ha marcado la historia de América y del mundo con la abolición de la esclavitud desde 1804, vive ahora en extrema pobreza.