La aplicación del código de convivencia mejora el buen vivir en la escuela de educación básica Manuel María Sanchez de la parroquia Sabanilla del Cantón Celica, Provincia de Loja

La convivencia es una forma de relacionarnos, el ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una relación íntima y estrecha con un padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte de una comunidad. Para la convivencia positiva es necesario el respeto, el amor, el perdón, en...

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Detaylı Bibliyografya
Yazar: Jimbo Rogel, Ana Maria (author)
Materyal Türü: bachelorThesis
Dil:spa
Baskı/Yayın Bilgisi: 2016
Konular:
Online Erişim:https://hdl.handle.net/20.500.13066/16475
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Özet:La convivencia es una forma de relacionarnos, el ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una relación íntima y estrecha con un padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte de una comunidad. Para la convivencia positiva es necesario el respeto, el amor, el perdón, entre otros, debemos tolerar costumbres de otras personas. Para el Buen Vivir deben haber igualdad de oportunidades para desarrollar capacidades y potencialidades pensar que somos capaces de cambiar nuestra historia, hacer que las cosas pasen, construir un futuro de paz, equidad y solidaridad. Vivir en armonía con nosotros mismo, la sociedad y la naturaleza, ser capaces de alcanzar los sueños; no debemos adaptarnos a expectativas de historias pasadas, excluyentes y mediocres; es tiempo de cambiar de actitudes y forjar una nueva vida en un ambiente sano y proactivo. La convivencia armónica constituye un anhelo espiritual y moral de la humanidad lamentablemente, nuestros actos, individuales y de grupo, nada hacen para alcanzar señalada meta, los seres humanos vivimos en sociedad es un hecho claro e indiscutible, un hecho inmediato; desde nuestro nacimiento nos encontramos ya en un medio social, que interactúa, que pide vivir en comunidad, donde cada uno tenemos nuestras potencialidades y debilidades, que somos seres únicos pero sociables, apegados a un código o conjunto de normas o reglas para alcanzar una convivencia armónica dentro del marco del Buen Vivir. Bajo estos preceptos, el Buen Vivir es un principio constitucional basado en el Sumak Kawsay, una concepción ancestral de los pueblos originarios de los Andes. Como tal, el Buen Vivir está presente en la educación ecuatoriana como principio rector del sistema educativo, y también como hilo conductor de los ejes transversales que forman parte de la formación en valores. La Convivencia Escolar, forma parte de la formación general de las personas y el establecimiento como servicio educativo tiene como principal misión colaborar y reforzar los valores entregados por la familia de los alumnos y alumnas, contiene una dimensión preventiva, expresada en el desarrollo del conocimiento, habilidades y actitudes que permiten formar sujetos autónomos, capaces de tomar decisiones personales y de anticiparse a situaciones que amenazan o alteran el aprendizaje de la Convivencia, en este sentido, la dimensión preventiva para actuar anticipadamente. El código de Convivencia cumple una función orientadora y articuladora del conjunto de acciones que los actores educativos (alumnos, docentes, personal del establecimiento, padres y apoderados) emprendan a favor de la formación y ejercicio de los valores de convivencia, permite un acuerdo entre todos y requiere de ciertos valores para que se pueda dar con amor, respeto, paz, tolerancia, sensibilidad y libertad, quizá la más importante la convivencia es la base de toda sociedad. Hoy más que nunca es necesario la implementación del código de convivencia que nos permita la aplicación de los derechos y una convivencia pacífica en aras de la formación de ciudadanos con conciencia social, en la cual se fortalezcan sus deberes y derechos.