Análisis de la imagen de la mujer migrante ecuatoriana en la televisión pública

La década de los 90 marcó la historia del Ecuador con varios hechos que desencadenaron una profunda crisis económica, que se caracterizó por la quiebra de empresas, la pérdida de empleos junto a una inestabilidad política por el derrocamiento continuo de los gobiernos de Abdala Bucaram y Jamil Mahua...

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المؤلف الرئيسي: Aizaga Mena, Carla Mishel (author)
التنسيق: bachelorThesis
اللغة:spa
منشور في: 2017
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الوصول للمادة أونلاين:http://repositorio.ute.edu.ec/handle/123456789/15446
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الملخص:La década de los 90 marcó la historia del Ecuador con varios hechos que desencadenaron una profunda crisis económica, que se caracterizó por la quiebra de empresas, la pérdida de empleos junto a una inestabilidad política por el derrocamiento continuo de los gobiernos de Abdala Bucaram y Jamil Mahuad. Además, como consecuencia del fenómeno natural de “El Niño” en 1997 y en 1998, la tasa de emigración incrementó en 1999 cuando se calculó que de 160.000 a 180.000 personas salieron por año en búsqueda de nuevas oportunidades laborales, tomando como destino el escenario europeo (UNFPA-FLACSO, 2006). Hasta fines de esa época, el éxodo de ecuatorianos había provenido, principalmente, de Cañar y Azuay que fueron los sitios de flujos migratorios en gran escala por el aumento de los índices de pobreza, inflación y desempleo. Con el “congelamiento” o pérdida de los ahorros en la banca privada, la población continuó saliendo, sin embargo, fueron las mujeres en su mayoría las que empezaron a migrar a España (Herrera, 2005). Esa característica de la llamada “segunda ola migratoria” fue cambiando al igual que el perfil migratorio del Ecuador. 1 En esa ola, el proceso migratorio internacional ecuatoriano fue masivo y, adicionalmente, la mujer fue quien salió del país en mayor número. Investigaciones indicaron que del total de personas que salieron del país el 46% fueron mujeres (Herrera, 2008). Ese porcentaje coincide con el 49% del total de migrantes en el mundo que está compuesto por mujeres; lo que es un indicador de que han existido varias transformaciones derivadas de la migración femenina en los últimos años (Álvarez, 2012). La “segunda ola migratoria” tuvo presencia mediática en sus inicios a través de la prensa escrita que, por ejemplo, estructuró secciones especializadas en migración como fue el caso de diario El Comercio que creó la sección en línea “Yo estuve ahí”, que suplantó a “Cuenta tu historia”, que recoge testimonios de usuarios migrantes y no migrantes sobre actividades culturales, académicas o políticas. El Universo, el diario de la Costa con mayor circulación nacional, creó la sección “Migración” en la que se centralizan notas exclusivamente sobre el tema migratorio y que, en la página web de ese periódico, permite el acceso al portal “Voz de los migrantes” desde donde los hombres y mujeres que han salido del país envían mensajes de texto a sus familiares y amigos que se quedaron (Cruz, 2009). La televisión pública, que nació en 2007, no se quedó atrás en la cobertura del fenómeno migratorio y, por ejemplo, creó el denominado Proyecto 7, cuyo objetivo fue dar apertura a la producción televisiva de calidad con el afán de impulsar temas de género, salud, responsabilidad social, derechos humanos, diversidad, historia, ambiente, arte, cultura, inclusión social, participación ciudadana, identidad nacional y migración (OBITEL, 2015). En 2012, en cambio, acogió al programa Ecuatorianos en el mundo que nació en la cadena privada de televisión Ecuavisa. A partir de lo anterior es evidente que la construcción mediática, en general, es parte constitutiva del tejido social y generadora de realidades de imágenes, entre ellas, las del migrante frente a su salida del país. Pero esas construcciones han tenido problemas, por ejemplo, Mauro Cerbino explica que han sido “una imagen creada fundamentalmente en los países de destino, se puede convertir en un sentimiento de vergüenza hacia aquellos connacionales que deciden emigrar” (Cerbino, 2012). Pero la construcción de la mujer migrante en medios de comunicación no se ha estudiado. Sin embargo, sí se han realizado varios estudios acerca de migración en los que indican parte del proceso migratorio en el Ecuador pero no con una verdadera comprensión desde una perspectiva de género sobre las mujeres migrantes. Así, en la tesis “Entre la Invisibilidad, el escándalo y la rutina: Medios y familia en la migración internacional”, Patricia Ramos sostiene que en la prensa escrita se siguen manteniendo los roles tradicionales de las mujeres y la concepción de la familia tradicional dentro de una única y limitada mirada, que va del escándalo por la partida a la rutinización de la distancia (Ramos, 2009). Entre otros trabajos sobre representaciones de migrantes se encuentra el de Pamela Cruz que hace referencia en su estudio a la presencia mediática de los periódicos on line en el Ecuador por la creación de secciones con información sobre el fenómeno migratorio a través de la difusión de noticias, reportajes, crónicas y artículos de opinión sobre el desplazamiento de ecuatorianos a otros países. (Cruz, 2009). Otro estudio representativo es la del observatorio de análisis del discurso de medios de comunicación sobre migración que destaca a los medios como catalizadores de hechos de sensacionalismo y de la espectacularidad de las noticias migratorias sin abordar las implicaciones de género (Ramos, 2009). Trabajos sobre comunicación y migración con enfoque de género no hay en el país, pese a que es un enfoque que se caracteriza por la forma de referirse a la organización social de las relaciones entre sexos y denotar las "construcciones culturales", la creación totalmente social de ideas sobre los roles apropiados para mujeres y hombres. Además, es una forma de referirse a los orígenes exclusivamente sociales de las identidades subjetivas de hombres y mujeres (Scott, 1996, p.21). Sin olvidar el aporte de Gioconda Herrera que en su investigación “Mujeres ecuatorianas en el trabajo doméstico en España: prácticas y representaciones de exclusión e inclusión”, señala que: “La percepción de una visión estereotipada del subdesarrollo ecuatoriano’ es muy recurrente en los testimonios y resulta perturbante para las mujeres” (Herrera, 2007, p 297). De lo anterior, se evidencia que las investigaciones realizadas sobre migraciones femeninas hacen énfasis en diferentes campos pero no hacen mención del espacio actual que ocupa la mujer migrante en la televisión pública; por lo que considero importante corroborar en un aporte acerca de un análisis de contenido que muestre el abordaje en el que los medios televisivos observan a la imagen de la mujer migrante ecuatoriana a partir de todos los hechos que generaron la salida de su país de origen. Se conoce que en la actualidad la perspectiva de género ya es distinguida en los medios de comunicación por todas las transformaciones macro y micro-sociales en la que con el pasar del tiempo han tenido que salir de contextos marcados y una cultura machista (Ramos, 2009). Esto se da porque la Ley Orgánica de Comunicación (2014) establece que “Para los efectos de esta ley se entenderá por contenido discriminatorio todo mensaje que se difunda por cualquier medio de comunicación social que denote distinción, exclu sión o restricción basada en razones de etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología filiación po lítica, pasado judicial, condición socio-económica, condición migratoria, orientación sexual, estado de salud, portar VIH, discapacidad o diferencia física y otras que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales de derechos humanos, o que incite a la realización de actos discriminatorios o hagan apología de la discriminación”. En ese panorama, es necesario conocer el espacio que en la actualidad mantiene la mujer migrante en los medios de comunicación y, específicamente, en la programación televisiva. Y es que la televisión es el medio de comunicación de mayor penetración en el país de acuerdo con el INEC, en donde los ecuatorianos dedican en promedio una hora y media diaria en ver televisión según los últimos datos de la encuesta de uso del tiempo, que resalta que de 12 a 21 años dedican más tiempo a ver televisión con 1h40m. (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 2013). Por esto llama la atención entonces, la poca cantidad de trabajos académicos sobre mujeres migrantes en la programación de televisión nacional; de allí que se desconozca el tratamiento que se realiza en cuestión de la identidad del migrante, estructuras y de género como tal. En cambio sobre el uso de la imagen de la mujer en los medios, las instituciones públicas han mencionado que hay un abordaje sensacionalista por lo tanto “son presentadas como objeto y no como sujeto” (Ministerio de Inclusión Social-MIES, 2014). Y, como sostiene Checa (2008, p 24), “el enfoque tiende a impactar y no a contextualizar el problema como tal” en una investigación que realizó sobre migración.