Plan de marketing para la comercialización de la ruta turística en tren de la Provincia de Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo

Los territorios actuales de la provincia fueron habitados desde hace 10.000 años por la cultura de El Inga, que debe su nombre a una hacienda y a un río situado al noroeste del volcán Ilaló en el actual valle de los Chillos, al sureste de Quito, donde se descubrieron abundantes vestigios de obsidian...

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Dades bibliogràfiques
Autor principal: Torres Jacome, Francisco Xavier (author)
Format: bachelorThesis
Idioma:spa
Publicat: 2015
Matèries:
Accés en línia:https://hdl.handle.net/20.500.13066/16313
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Descripció
Sumari:Los territorios actuales de la provincia fueron habitados desde hace 10.000 años por la cultura de El Inga, que debe su nombre a una hacienda y a un río situado al noroeste del volcán Ilaló en el actual valle de los Chillos, al sureste de Quito, donde se descubrieron abundantes vestigios de obsidiana y basalto que fueron la razón de intensas investigaciones arqueológicas. Más tarde aparecen los Caranquis, vivieron en el norte de Pichincha y en el sur de Imbabura, ellos fueron una de las culturas más interesantes del Ecuador, hicieron grandes centros ceremoniales que estaban conformados por pirámides escalonadas y truncadas, cuya función sería ceremonial, astronómica y vivencial. Además de las pirámides hicieron tolas o montículos de tierra artificiales, que tuvieron funciones ceremoniales, vivenciales y funerarias. Finalmente cabe destacar que esta cultura tenía la tradición de deformarse el cráneo de una manera muy parecida a los egipcios. Unos ejemplos de estos sitios son: Zuleta, Cochasquí, Socapamba, Perugachi y Pinsaqui. Los Quitus o Kitus, fueron una cultura que se diferencia de sus vecinos del norte (Caranquis y Yumbos) porque estos solían enterrar a sus muertos en la tierra cavando profundos pozos circulares. En cuanto a la arquitectura esta cultura utilizó la técnica del bahareque para sus construcciones, además sitios arqueológicos como Rumipamba muestran que utilizaban la piedra para edificar sitios ceremoniales. Los Panzaleos no dejaron grandes vestigios arqueológicos, pero en cambio dejaron una profunda huella cultural en la cerámica, su trabajo en la alfarería fue tan famoso en el mundo andino ecuatoriano que sus piezas las podemos encontrar difundidas en lugares ceremoniales de las otras culturas de la sierra. Después llegan los caras, de la costa y se asentaron en Quito mezclándose con los Quitus. Ellos eran gobernados por un Cacique Cara, el Cacique Caran XI, y el jefe de los Purúhaes Condorazo hicieron un pacto, para unir sus dominios. El Reino de Quito, mencionado por el Padre jesuita Juan de Velasco en su «Historia del Reino de Quito» publicada en el siglo XVIII. Se habla de, un “Reino” (palabra que se utilizaba en aquella época para definir al país de Quito por los españoles)56 conformado por las etnias Quitu y Caras, las cuales integraron un extenso territorio en la sierra central y norteña ecuatoriana. La historia fue negada aproximadamente un siglo atrás por el historiador Gonzáles Suárez. Pese a las controversias, se sabe que una importante confederación como los Quitu, se asentaron en las laderas del Pichincha y habitaron la zona antes de la llegada de los incas. La conquista Inca de esta región fue iniciada en el siglo XV por Túpac Inca Yupanqui, hijo de Pachacútec el fundador del imperio incaico. Su hijo, Huayna Cápac, fue el primer soberano nacido en el actual territorio ecuatoriano y el que estableció su residencia en tierras quiteñas en Tomebamba, la actual ciudad de Cuenca. Conquistaría el territorio de los Quitus mediante cruentas guerras libradas en los territorios Caranquis (actualmente Pichincha e Imbabura) y su victoria definitiva la conseguiría luego de la masacre acaecida en la laguna de Yaguarcocha («lago de sangre», en quichua) en el año de 1532.57.