Nocturno a mi madre
¡Oh! juventud, marchita flor del alma, Que perfumas, aun muerta, mi memoria! Tú que a mi frente, como a erguida palma, Sueños trajiste de ventura y gloria; ¿Do tu ilusión está que aduerme y calma. Y nos oculta la tercera escoria? Dorada por tus pristinos fulgores, es la existencia manantial de amore...
Պահպանված է:
| Հիմնական հեղինակ: | |
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| Ձևաչափ: | other |
| Լեզու: | esp |
| Հրապարակվել է: |
1909
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| Խորագրեր: | |
| Առցանց հասանելիություն: | http://repositorio.casadelacultura.gob.ec/handle/34000/19292 |
| Ցուցիչներ: |
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| Ամփոփում: | ¡Oh! juventud, marchita flor del alma, Que perfumas, aun muerta, mi memoria! Tú que a mi frente, como a erguida palma, Sueños trajiste de ventura y gloria; ¿Do tu ilusión está que aduerme y calma. Y nos oculta la tercera escoria? Dorada por tus pristinos fulgores, es la existencia manantial de amores. Quiero lanzar un grito de agonía que llene el mundo de dolor y espanto; y esparciendo selvática armonía, como rugido suene y como canto; Voz de esperanza al par y de ironía, que en risa estalle y desfallezca en llanto; y mi airado clamor, que al cielo asombre, repercuta en el pecho de todo hombre. |
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