Ni derechos ni humanos.
Si la maquinaria militar no mata, se oxida. El presidente del planeta anda paseando el dedo por los mapas, a ver sobre qué país caerán las próximas bombas. Ha sido un éxito la guerra de Afganistán, que castigó a los castigados y mató a los muertos; y ya se necesitan enemigos nuevos. Pero nada tienen...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | article |
| Lenguaje: | spa |
| Publicado: |
2002
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10469/10936 |
| Etiquetas: |
Agregar Etiqueta
Sin Etiquetas, Sea el primero en etiquetar este registro!
|